Tiendas de muebles, dormitorios, salones, cocinas, muebles de madera,…
Aunque Internet se ha introducido en muchas empresas del sector del mueble son los anticuarios los que se muestran más reacios a tener una tienda on line con el catálogo, más o menos completo de sus artículos.
Las razones pueden ser varias aunque no parece que ninguna de ellas pueda llegar a justificar la pérdida de potenciales clientes que pueden llegar a través de este medio.
Por ejemplo: si usted busca arcas de madera en Internet se dará cuenta de que la oferta es relativamente pequeña en comparación de toda la oferta que existe fuera de la red. Desde luego que los buscadores van a arrojar un número apreciable de tiendas, artesanos, anticuarios, que le ofrecerán sus arcas, pero nada comparable con lo que puede encontrar si visita algunas tiendas de anticuarios.
Si usted tiene una empresa del sector del mueble o una tienda de anticuario tal vez le interesen los siguientes artículos dedicados a la promoción de empresas en Internet.
Insistiendo en el ejemplo de las arcas de madera que dimos para ilustrar la poca atención que algunos empresarios le prestan a Internet vamos a insertar varias fotos en este artículo de esas arcas de madera que no podrá encontrar en Internet porque el comercio donde la venden sólo dispone de correo electrónico (aunque no le aseguraría que lo utilicen).

Arca de madera del siglo XIX
Como verá el arca es realmente atractiva e interesante. Aquí puede ver otra foto de la misma arca que probablemente todavía esté en venta. Vista frontal del arca de madera.

Vista frontal del arca de madera
En la tienda no era la única arca que se encontraba en venta. Otra de un tamaño y apariencia similar es la que puede ver en la siguiente fotografía.

Un arca en muy buen estado aunque con algo de polvo
El precio de estas arcas era lo menos atractivo. La primera rondaba los 3000 euros y la segunda, de la cual podrá ver otra foto con más detalle más abajo, tenía un precio en torno a los 2500 euros. Es posible que fuesen sólo precios iniciales abiertos a un posible descuento por parte del anticuario.

Detalles del segundo arca de madera
Probablemente en Internet podrá encontrar más arcas como éstas pero como ya le hemos comentado, al día de hoy, la oferta de este tipo de objetos es relativamente baja si la comparamos con lo que las empresas de muebles y anticuarios guardan en sus comercios.
Desde hace ya bastantes años los libros de cierta antigüedad comenzaron a tener interés por sus grabados y no como obra indivisible, como unidad, sino como oportunidad única de poder deshacer el libro en tantos fragmentos como grabados contuviese. En lugar de hacer un negocio redondo se podían hacer multitud con cada libro.

Esto, para cualquier amante de los libros, es una actitud propia de bárbaros. Destruir un libro con la intención de hacer renacer un mejor negocio no puede ser nunca obra de alguien que en verdad sienta algún aprecio por estas obras.
Este es el signo de nuestro tiempo, el dinero es el que da o quita sentido y por lo tanto es ahora cuando los libros pueden ser destruidos, sin necesidad de lanzarlos a la hoguera, para satisfacción de los compradores de hojas sueltas y para el bienestar de los nuevos bibliófilos.
En ebay es muy común encontrar vendedores de grabados que formaron parte de libros botánica, historia natural o viajes, por lo general de los siglos XVIII y XIX, que previo despiece de cada libro ofrecen sus hojas como si en su origen hubiesen sido concebidos para ser colgados en algún marco y así lograsen introducir algo de autenticidad y originalidad a hogares que son copias unos de los otros. En si mismos esos grabados no tienen gran valor pero esto no es tan importante, lo que cuenta es poder estar seguros de que en nuestra casa no cuelga un simple cromo sino los restos de un libro que sorprendió en su momento descubriendo algo más de nuestro mundo.