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Los muebles de cocina tal y como los conocemos hoy día son un invento relativamente moderno. No es que en las cocinas de siglos pasados no existiesen muebles pero desde luego poco tenían que ver con las actuales estructuras que pueden llegar a recordar a laboratorios (de hecho algunos fabricantes han creado muebles de cocina en esa línea “química”).

Todo ha cambiado en la cocina. Si antes la madera era el único material, en la actualidad se ha convertido en un material noble al mismo tiempo que aparecían materiales sintéticos.
La madera ha salido de las cocinas, salvo las que quieren mantener un aire rústico o las que se crean sin atender demasiado a la reducción de costes, y exceptuando los muebles que se crean a medida son pocos fabricantes los que ofrecen muchos modelos de este materal tan tradicional. Desde luego muebles de cocina creados en su totalidad en madera maciza sólo pueden ser encargados a un artesano, ya no se fabrican en serie.
Los materiales con los que se construyen los modernos muebles de cocina son:
Melamina: es muy fácil identificarla, se trata de muebles que están construidos con aglomerado sobre el cual se coloca una fina lámina que en ocasiones intenta simular madera y en otras directamente se evita ese parecido. Tal vez los resultados estéticos más aceptables se consiguen cuando se olvida que la madera es el material a imitar. La melamina tiene a su favor que es un material económico que resiste bien las condiciones ambientales de cualquier cocina y que no suele rayarse con facilidad. Sin embargo con el paso del tiempo la melamina puede despegarse del aglomerado destrozando por completo la estética de los muebles. Tenga en cuenta que existen diferentes calidades de este material y de la manera de trabajarlo para que sea más resistente. Infórmese si los muebles que le gustan incorporan algún sello de calidad.
Estratificado: no se trata de un nuevo material ya que para su elaboración se utiliza aglomerado, resinas y melamina. Las diferentes láminas se colocan intercaladas por capas y el resultado es un mueble más resistente que el creado con una sola lámina de melamina. Por ejemplo puede ser ideal para mesas de jardín que se pueden construir con material estratificado imitando la piedra.
Polilaminado: de nuevo se hace uso del aglomerado pero en esta ocasión se coloca sobre él una placa formada por poliuretano y otros plásticos, lo más común es que se utilice el PVC y el ABS. Es un material económico.
Chapados: para los que se niegan a que sus muebles no sean de madera pero no quieren pagar demasiado se utiliza la técnica del chapado. En interior de los paneles es de aglomerado al que se le pega una hoja de madera para recubrirlo.
Lacados: sobre tableros de aglomerado de densidad media se aplica laca obteniendo un acabado muy elegante. Sin embargo su resistencia a golpes y rayaduras es bastante mala y su reparación costosa y complicada.